lunes, 25 de julio de 2016

PROBLEMAS CON ADOLESCENTES (Información para padres desesperados)

Las exigencias académicas y la necesidad de sentirse aceptados son algunos de los factores que más influyen en el desarrollo de estos trastornos.
En la adolescencia, problemas psicológicos como la depresión o el estrés no siempre se manifiestan con las señales características en los adultos. En muchas ocasiones, la depresión queda enmascarada bajo otros síntomas, como agresividad o irritabilidad. Por este motivo, se aconseja a los padres que estén atentos a los cambios de humor de sus hijos y fomenten la comunicación con ellos.
La depresión y el estrés son dos de los problemas de salud más importantes en la actualidad. Y los adolescentes, inmersos en una etapa de cambios cruciales, también los sufren: uno de cada cinco padece sus consecuencias. El estrés es la respuesta automática y natural del cuerpo ante las situaciones que resultan amenazadoras o desafiantes. El entorno está en constante cambio y hay que adaptarse de manera continua. Sin embargo, cuando el estrés es excesivo pueden desarrollarse problemas psicológicos, como trastornos de ansiedad o depresión.
Señales habituales
Entre las señales del estrés habituales en esta franja de edad figuran taquicardias, aumento de la agresividad, abuso de sustancias tóxicas, como el alcohol o las drogas, y el desarrollo de alguna enfermedad física. Como destaca Esther Calvete, profesora de psicología, "el estrés responde a una situación de desajuste vital". Esta situación que lo genera es muy variada: un examen en el instituto, discusiones con los amigos o la separación de los padres. Cuando el estrés es intenso, según las peculiaridades de cada individuo, pueden surgir síntomas de diversa naturaleza: ansiedad, depresión o conducta agresiva, entre otras.
Los síntomas de la depresión en los más jóvenes pueden ser diferentes a los manifestados por adultos. No es sencillo diagnosticar una depresión durante la adolescencia, ya que en esta etapa son habituales los altibajos en el estado de ánimo. Además, indicios tan típicos de la depresión como tristeza, problemas para dormir o falta de autoestima pueden estar enmascarados por una conducta desobediente, discusiones frecuentes, consumo de drogas, etc.
En estos casos, explica Calvete, los adultos pueden interpretar que el problema del joven es de una naturaleza distinta a la depresión, pese a que un diagnóstico correcto es el paso previo necesario para una intervención adecuada. El adolescente puede mostrarse triste y apático, aunque en ocasiones manifiesta irritabilidad y reacciona de manera brusca hacia las demás personas. "Estos cambios emocionales se acompañan de pensamientos negativos o falta de autoestima, se siente rechazado o sin esperanza de que las cosas mejoren. En ocasiones, los pensamientos incluyen ideas de suicidio", añade la experta.
Sentirse aceptado
Durante la adolescencia, ser aceptado por los demás se convierte en una necesidad psicológica fundamental. Esta necesidad de aceptación tan intensa "se debe a los estereotipos y valores que caracterizan la cultura occidental". A las chicas se les enseña, en mayor medida, que es importante agradar a los demás, lo que implica tener un aspecto físico que guste. Algunas comienzan a deprimirse a raíz de comentarios negativos sobre su aspecto físico. En muchos casos, cuando se tiene la creencia de "necesito ser aceptada por los demás, sería horrible que me rechazaran...", cada vez que se enfrenta a una crítica o al rechazo por parte de los demás lo pasa muy mal. Si estas situaciones se repiten de forma prolongada, pueden desarrollarse los síntomas depresivos.
Un joven que tiene problemas para que le acepten cambiará algunas de sus conductas. La psicóloga Sílvia Sumell afirma que algunas señales son indicativas de que un adolescente tiene problemas para que le acepten socialmente, como el hecho de que "nunca o muy pocas veces quede con alguien, no le llamen, no se conecte a ninguna red social como Facebook, tenga problemas con los compañeros de clase (peleas) o con los profesores (contesta mal, es desafiante, etc.), no le apetece quedar con nadie, se aburre o está más irritable que de costumbre, tiene alteraciones del sueño o del apetito, o empeora su rendimiento académico". 
De la misma manera, algunos estudios señalan que a partir de los 13 ó 14 años aumentan los casos de depresión de una forma muy acusada. Este incremento se prolonga durante toda la adolescencia. Las chicas se deprimen con más frecuencia que los chicos: al final de la adolescencia, la tasa de depresión del sexo femenino es el doble que la del masculino.
Presión académica, depresión y estrés
Una de las principales causas de depresión en la adolescencia es la exigencia por obtener buenas notas. Alicia López de Fez, psicóloga en Valencia, señala que si se ajustan las metas a los recursos, si se establecen metas realistas, la presión académica percibida es menor y la frustración, también.
Las quejas sobre la cantidad excesiva de deberes, exámenes o trabajos que entregar y muy poco tiempo son habituales. No obstante, la psicóloga afirma que "no hay una presión académica generalizada, sino que los jóvenes con problemas añadidos suelen percibirlo así y, a consecuencia, su rendimiento académico queda afectado".
Esta presión no sólo es responsabilidad de los padres. Los expertos coinciden en que hay una presión social que empuja a ser cada vez más y más competitivos. Quienes no tienen una vocación clara o están desmotivados con los estudios, pueden sufrir más.
Por otro lado, una de las principales consecuencias de la actual crisis económica es el futuro laboral que espera a muchos de ellos. La falta de perspectivas en este terreno es un factor estresante en el final de la adolescencia y puede provocar problemas como ansiedad o depresión.
Fomentar la autoestima
La autoestima es positiva si la imagen que tiene una persona de sí misma es positiva. Sílvia Sumell explica que la autoestima se forma a lo largo de la vida según los comentarios que se reciben de los padres y de las experiencias que se viven. "Una de las funciones de las familia es ayudar a que su hijo tenga un autoconcepto de sí mismo equilibrado (adaptado a su realidad) y una autoestima positiva", indica Sumell. 
Esta profesional aconseja, en primer lugar, hacer uso del lenguaje de la autoestima: mejorar la comunicación con el adolescente y, para ello, emplear un lenguaje positivo y evitar acusaciones, ridiculizaciones y comentarios irónicos. Para que los progenitores contribuyan a fomentar una autoestima sana en sus hijos, aconseja:
·        Aceptarles tal y como son.
·        Descubrir qué tienen de especial y decírselo.
·        Tratarles con respecto y afecto.
·        Premiar sus éxitos y sus esfuerzos.
·        Ayudarles a aceptar sus propias limitaciones.
·        Colaborar para que se fijen metas razonables.
·        Ayudarles a conseguir el éxito social porque es básico para ellos.
·        Fomentar su autonomía mediante la confianza y permitirles asumir responsabilidades.
·        Entrenarles para solucionar problemas interpersonales.

jueves, 26 de mayo de 2016

Investigación peruana confirma que maíz morado previene cáncer de colon

Una investigación realizada por un científico peruano confirmó que consumir maíz morado mediante su popular versión como chicha y mazamorra contribuye a prevenir la formación de cáncer de colon, gracias al efecto antioxidante del pigmento contenido en su corazón o “coronta” y granos.
Mario Carhuapoma, autor de la referida investigación, explicó que las antocianinas contenidas en dicho pigmento actúan como antioxidantes en el colon contrarrestando los efectos nocivos de los radicales libres, principal causa del cáncer.
“Las antocianinas y radicales libres son producidas por el organismo en iguales proporciones, pero cuando las personas se alimentan desordenadamente y sufren cuadros de estrés, se incrementa la generación de estos radicales.”
En diálogo con la Agencia Andina, el doctor en farmacia y bioquímica destacó que el maíz morado sólo puede crecer en el país gracias a las condiciones climáticas, tipo de PH (Pondus Hydrogenium) del suelo y una cantidad exacta de horas luz.
“Se necesita un suelo con PH ácido como el peruano. Como en otros países el suelo es de tipo básico, el maíz se torna de un color amarillo o blanco”, comentó.
La mejor variedad
Al señalar que el maíz morado posee unas siete variedades, Carhuapoma indicó que el mejor pigmento de antocianinas se desarrolla en el maíz mejorado que se cultiva en Caraz y el Callejón de Huaylas, en Áncash.
Indicó, además, que las antocianinas pertenecientes al grupo de los flavonoides también se encuentran en tubérculos nativos de Perú como la papa morada, camote morado, oca y olluco.
“Perú es un país rico, lo que nos falta es investigación y que, a partir de estas informaciones, la población se beneficie.”
La investigación que encabezó Carhuapoma se realizó en los laboratorios de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) en tres años y mereció el Premio del Consejo Nacional de Ciencia y tecnología (Concytec) en 2008.
Tratamiento
Para prevenir la formación de cáncer de colon, el investigador peruano recomendó ingerir refresco de maíz morado, conocido como chicha morada, en concentraciones de media coronta por litro de agua hervida.
“Sería preferible hervirlo en agua fragmentando la coronta para que el pigmento se diluya fácilmente. En la coronta se encuentra la mayor cantidad de antocianinas, aunque los granos también las contienen.”
Resaltó, además, que las antocianinas del pigmento morado mezcladas con la vitamina C del limón generan un complejo potente con efectos antioxidantes más efectivos.
“También puede ser beneficioso para bajar los niveles de glucosa en las personas diabéticas; sin embargo, en estos casos se preferiría evitar consumirla con azúcar y reemplazarla con edulcorante natural de fructosa.”
Más beneficios
Por otro lado, Carhuapoma resaltó que las antocianinas del maíz morado, además de poseer un efecto antioxidante, también retardan el envejecimiento celular, mejoran la circulación sanguínea, disminuyen el colesterol malo y protegen de la fragilidad capilar.
“Las personas que sufren de fragilidad capilar sufren hemorragias cuando reciben golpes, aunque no sean muy fuertes. Los pigmentos del maíz morado van a fortalecer las paredes celulares de las células epiteliales evitando hemorragias.”
Agregó que el referido pigmento también previene enfermedades cardiovasculares, protege la retina, favorece la regeneración de tejidos y retarda los procesos degenerativos en general.
Industrialización
Carhuapoma indicó que se encuentra desarrollando un programa piloto de comercialización de un extracto a base de maíz morado, noni, camu camu, entre otros insumos, bajo el nombre de Noni Complex.
Advirtió también que personas inescrupulosas engañan ofertando pigmentos de maíz morado, cuando en realidad se trata de maíz amarillo hervido con colorantes.
“Lo ideal sería que las personas preparen su chicha en casa. De lo contrario, se puede comprobar la autenticidad del pigmento agregando gotas de limón, con lo que la chicha tendría que adquirir un color rojizo”, apuntó. Fuente: Agencia Andina